Impuestos directos: qué son y por qué importan si tienes negocio en Estados Unidos

Julian Drago
10 de noviembre de 2025

Cuando empiezas a moverte en el mundo de los negocios en Estados Unidos, tarde o temprano aparecen conceptos como impuestos directos, impuestos indirectos, retenciones, declaraciones… Si además vives fuera de EE. UU. o eres no residente, entender estas diferencias deja de ser teoría y se vuelve algo clave para no cometer errores costosos.

En este artículo vamos a centrarnos en los impuestos directos: qué son, en qué se diferencian de los indirectos, qué tipos existen y cómo te afectan si tienes (o quieres tener) una empresa o ingresos en Estados Unidos.

¿Qué son los impuestos directos?

Los impuestos directos son aquellos que una persona o empresa paga directamente a la autoridad que los recauda, sin que el pago pase a través de un intermediario económico (como un comercio o un proveedor).

En otras palabras:

  • Se aplican sobre la renta, la propiedad o determinados activos.
  • El responsable del impuesto es quien soporta la carga económica y quien está obligado a pagarlo.
  • No se “trasladan” fácilmente a otra persona vía precios, como sucede con el IVA o los impuestos sobre las ventas.

Ejemplos típicos de impuestos directos son:

  • El impuesto sobre la renta personal.
  • El impuesto sobre la renta corporativa.
  • Impuesto sobre la propiedad.
  • Los impuestos sobre ganancias de capital.
  • Impuestos sobre sucesiones o donaciones (dependiendo de la normativa local)
Los impuestos directos son aquellos que se pagan directamente a la autoridad fiscal.

Diferencias entre impuestos directos e impuestos indirectos

Para ubicarnos mejor, conviene contrastarlos con los impuestos indirectos:

Impuestos directos

  • Se aplican sobre la renta, la propiedad o el patrimonio.
  • Los paga directamente el contribuyente a la autoridad fiscal.
  • No se pueden trasladar de forma sencilla a otra persona.

Impuestos indirectos

  • Se aplican sobre el consumo (ventas, servicios, combustible, etc.).
  • El negocio actúa como “recaudador”: cobra el impuesto al cliente y luego lo entrega al Estado.
  • El comprador final es quien, en la práctica, soporta el costo.

Ambos tipos coexisten y son fundamentales para financiar el gasto público, pero para alguien que quiere operar en Estados Unidos, los impuestos directos suelen tener un impacto más profundo en:

  • La planificación de la estructura de la empresa.
  • La estrategia de distribución de utilidades.
  • La forma en que te pagas a ti mismo como dueño o socia/ socio.

Principales tipos de impuestos directos

Aunque cada país tiene sus propias reglas, si estás mirando hacia Estados Unidos como mercado o como jurisdicción para tu empresa, estos son algunos de los impuestos directos más relevantes a tener en el radar.

1. Impuesto sobre la renta personal

Es el impuesto que se aplica sobre los ingresos de las personas físicas:

  • Salarios y sueldos.
  • Honorarios profesionales
  • Ingresos por alquileres.
  • Intereses o dividendos.
  • Otras fuentes de renta según la normativa vigente.

Si tienes una empresa en EE. UU. o participas en una entidad que “pasa” ingresos a los socios (como ciertas estructuras societarias), tu declaración personal puede verse afectada por esos resultados, incluso si vives fuera del país, dependiendo de tu situación fiscal.

2. Impuesto sobre la renta corporativa

Este es el impuesto directo que se aplica sobre las ganancias de la empresa, una vez descontados los costos y gastos deducibles.

En términos simples:

  1. La empresa genera ingresos.
  2. Resta costos de ventas y gastos operativos permitidos.
  3. Sobre la utilidad imponible, se calcula el impuesto.

La tasa puede variar según el tipo de entidad, el estado y otros factores. Para emprendedores internacionales, entender este impuesto es clave para:

  • Proyectar la rentabilidad real del negocio.
  • Decidir cómo retirar beneficios (salario, dividendos, distribuciones, etc.).
  • Evitar una doble tributación innecesaria por mala planificación.

3. Impuestos sobre la propiedad

Son impuestos directos que se aplican sobre el valor de bienes inmuebles u otros tipos de propiedad, según la jurisdicción:

  • Viviendas.
  • Locales comerciales.
  • Terrenos.
  • Otros activos determinados en función de la jurisdicción.

Por lo general, se recaudan a nivel local y son importantes si su empresa posee o tiene previsto adquirir propiedades en los Estados Unidos.

Estos son algunos impuestos directos clave a tener en cuenta.

4. Impuestos sobre ganancias de capital

Las ganancias de capital son las utilidades que obtienes cuando vendes un activo por un valor superior al que lo compraste.

Se aplican a:

  • Venta de acciones.
  • Venta de inmuebles.
  • Venta de ciertos activos empresariales.

En muchos sistemas fiscales, estas ganancias pagan un impuesto directo específico, con reglas y tasas que pueden cambiar según:

  • Si la ganancia es de corto o largo plazo.
  • El tipo de activo.
  • La residencia fiscal del contribuyente.

Si tienes una empresa en EE. UU. o inviertes a través de una estructura societaria, este tipo de impuesto directo influye en la estrategia de compra y venta de activos.

5. Otros impuestos directos relevantes

Dependiendo del caso, también pueden entrar en juego otros impuestos directos, como:

  • Impuestos sobre herencias o sucesiones.
  • Impuestos sobre donaciones de cierto monto.
  • Tasas específicas por uso de determinados activos (por ejemplo, ciertos registros o licencias).

La clave es entender que todos ellos se caracterizan por lo mismo: los pagas tú, directamente a la autoridad fiscal , y eres responsable frente a la ley de que estén correctamente declarados y liquidados.

Cómo impactan los impuestos directos a emprendedores extranjeros

Si eres extranjera o extranjero y quieres vender en EE. UU., crear una empresa allá o facturar servicios a clientes estadounidenses, los impuestos directos dejan de ser un concepto general y se convierten en una parte central de tu estrategia.

Algunos puntos críticos:

  • La estructura jurídica que elijas (por ejemplo, el tipo de entidad) tiene implicaciones sobre qué impuestos directos pagarás y cómo.
  • La manera en que te pagas a ti mismo (sueldo, distribución de utilidades, honorarios, etc.) afecta tus obligaciones como persona.
  • Los impuestos directos pueden estar vinculados a tu residencia fiscal, y no solo al país donde está registrada tu empresa.
  • Si no presentas las declaraciones correctas, puedes enfrentar multas, intereses y problemas futuros al intentar abrir cuentas, solicitar financiamiento o hacer cambios en tu estructura.

Por eso, cuando hablamos de operar en Estados Unidos, no basta con abrir la empresa: es fundamental tener un mapa claro de los impuestos directos que se activan según tus decisiones.

Errores comunes al manejar impuestos directos desde el exterior

Algunos errores que se repiten con frecuencia:

  • Pensar que, por vivir fuera de EE. UU., no te afectan los impuestos directos ligados a tu empresa ahí.
  • Confiar en que “el banco” o “la plataforma” se encargarán de todo lo tributario.
  • Mezclar finanzas personales y empresariales
  • No llevar un registro ordenado de facturas, contratos, estados de cuenta y comprobantes.
  • Dejar la planificación fiscal para el final, cuando ya hay avisos, requerimientos o plazos encima.

Muchos de estos problemas se pueden evitar con una estructura adecuada desde el inicio y con acompañamiento que entienda tanto el contexto de Estados Unidos como tu realidad como emprendedor internacional.

Mejores prácticas para organizar tus impuestos directos‍

Algunas recomendaciones generales:

  • Mantén separadas las finanzas personales y las de tu empresa.
  • Define, desde el principio, cómo te vas a remunerar y qué efectos tiene en tus impuestos directos.
  • Conserva documentación organizada: contratos, facturas, pagos, registros contables.
  • No des por hecho que las reglas de tu país se aplican igual en EE. UU.: el marco legal y fiscal es diferente.
  • Busca apoyo profesional para entender qué impuestos directos aplican a tu caso y cómo cumplir correctamente.
Busca un asesoramiento profesional para saber qué impuestos se aplican.

Preguntas frecuentes sobre impuestos directos

1) ¿Por qué debo preocuparme por los impuestos directos si solo vendo servicios online?

Porque, aunque vendas online, puedes estar generando renta gravable en una jurisdicción específica. Si trabajas con clientes en Estados Unidos o tienes una empresa registrada allá, los impuestos directos pueden aplicarse sobre las ganancias de la entidad y, en algunos casos, sobre tus ingresos personales.

2) ¿Los impuestos directos siempre son más altos que los indirectos?

No necesariamente. No se trata solo de la tasa, sino de la base sobre la que se calculan y de cómo interactúan varios impuestos al mismo tiempo. En muchos casos, se combinan impuestos directos (sobre la renta) con indirectos (sobre las ventas), por lo que es importante ver el panorama completo.

3) ¿Puedo evitar los impuestos directos usando solo plataformas de pago o billeteras digitales?

No. El uso de plataformas de pago no elimina tus obligaciones como contribuyente. Si generas renta, posees activos o tienes una empresa en Estados Unidos, los impuestos directos pueden aplicarse, independientemente del medio por el que cobres.

4) ¿Es suficiente con presentar una sola declaración al año?

Depende de tu situación. En algunos casos tendrás declaraciones anuales; en otros, pagos trimestrales, obligaciones específicas por la empresa y, además, declaraciones personales. Lo importante es que todo esté alineado y coherente para evitar inconsistencias.

¿Quieres entender mejor cómo te afectan los impuestos directos si operas en EE. UU.?

Los impuestos directos son una parte central de la realidad de cualquier emprendedor que decide mirar hacia Estados Unidos: afectan cómo estructurar tu empresa, cómo te pagas, cómo reinviertes y qué tan sostenible es tu proyecto a largo plazo.

En Openbiz te ayudamos a crear tu empresa en Estados Unidos y organizar la parte administrativa y fiscal de forma coherente con tus objetivos como extranjero.

Si quieres dar este paso con claridad y respaldo profesional, contáctanos para que podamos revisar tu caso y ayudarte a construir una estructura que te permita crecer cumpliendo con tus obligaciones tributarias..

Programa una consulta con un asesor para resolver todas tus dudas.
Gratis