
Julian Drago
11 de noviembre de 2025
Cuando piensas en impuestos en Estados Unidos, casi siempre aparece primero el IRS y los impuestos federales. Pero si quieres operar de forma seria en este país —ya sea con una empresa, una tienda online o servicios profesionales— entender los impuestos estatales es igual de importante.
Cada estado tiene sus propias reglas, sus propias tasas y, en muchos casos, sus propios formularios. Y si no los tomas en cuenta desde el inicio, puedes terminar pagando de más, declarando mal… o acumulando deudas sin darte cuenta.
En este artículo te explicamos, en lenguaje claro, qué son los impuestos estatales, qué tipos existen, cómo se relacionan con los impuestos locales y qué debes tener en mente si eres extranjero y quieres montar o ya tienes una empresa en EE. UU.
Los impuestos estatales son los que cobra cada estado de Estados Unidos, de forma independiente al gobierno federal. Eso significa que, además de tus obligaciones con el IRS, el estado donde operas o generas renta puede tener sus propios impuestos sobre:
No todos los estados cobran todos los tipos de impuestos estatales. Algunos no tienen impuesto estatal sobre la renta, otros tienen tasas altas, otros combinan renta baja con impuestos fuertes sobre las ventas o la propiedad.
Por eso, elegir el estado en el que registrar tu empresa no es solo una decisión legal, sino también una decisión fiscal estratégica.

Para que tengas el mapa completo, vale la pena distinguir tres niveles:
Impuestos federales:
Los cobra el gobierno de Estados Unidos a través del IRS. Se aplican a nivel nacional, con reglas únicas para todo el país (por ejemplo, el impuesto federal sobre la renta).
Impuestos estatales:
Los fija cada estado. Pueden incluir impuestos estatales sobre la renta, sobre las ventas y otros conceptos. Las tasas y exenciones cambian según el estado.
Impuestos locales (condado/ciudad):
En muchos casos, condados y ciudades suman sus propios impuestos sobre ventas o propiedad, que se añaden a los del estado.
Si vendes en un estado con impuesto sobre las ventas, por ejemplo, puedes terminar cobrando al cliente un porcentaje combinado de impuesto estatal + impuesto local.
Muchos estados cobran un impuesto sobre la renta adicional al impuesto federal. Este puede afectar tanto a:
Puntos clave que te interesan como emprendedor extranjero:
Por eso, cuando montas una empresa en EE. UU., no basta con mirar los requisitos del IRS: también toca revisar si el estado donde asientas tu negocio cobra impuestos estatales sobre la renta y cómo te afectan.
El sales tax es uno de los impuestos estatales más visibles en el día a día:
Si vendes productos físicos o servicios gravados a clientes en un estado donde existe este impuesto, es probable que tengas la obligación de:
Cada vez más, los estados también regulan las ventas online, y pueden exigir que una empresa sin presencia física, pero con cierto volumen de ventas en ese estado, cobre y remita el impuesto estatal sobre ventas.
En Estados Unidos es común que los impuestos sobre la propiedad (especialmente inmuebles) se gestionen a nivel local (ciudad o condado), pero se consideran parte del panorama de impuestos estatales y locales que afectan tu operación:
Si tu estrategia incluye inversión inmobiliaria o compra de instalaciones en EE. UU., estos impuestos tienen que entrar en tus proyecciones desde el principio.
En algunos casos, puedes recibir reembolsos de impuestos estatales (por ejemplo, porque pagaste de más o porque el estado implementa programas especiales de devolución o apoyo).
En general:
Aunque el tratamiento exacto se evalúa caso por caso, lo importante es comprender que los impuestos estatales—y sus devoluciones— también pueden afectar a su situación fiscal federal y deben registrarse adecuadamente.

Cada estado tiene su propia autoridad tributaria y sus propios canales para declarar y pagar los impuestos estatales:
En muchos estados, además, encuentras:
Si vives fuera de EE. UU. pero quieres vender, facturar o montar una empresa allá, los impuestos estatales pueden cambiar significativamente tu escenario real:
Algunos errores frecuentes son:
Si quieres evitar sorpresas, hay algunas prácticas básicas que te ayudan mucho:

No. Hay estados que no tienen impuesto estatal sobre la renta personal, otros que lo aplican a personas pero no a ciertas entidades, y otros que sí gravan tanto renta personal como corporativa. Por eso la elección del estado es tan relevante.
No necesariamente. Aunque un estado no tenga impuesto estatal sobre la renta, puede tener:
Además, si vendes a otros estados, puedes generar obligaciones fiscales en esos lugares.
No. Cada vez más estados aplican el impuesto estatal sobre ventas también a ventas online y operaciones a distancia, si se cumplen ciertos criterios de volumen o presencia económica. Aunque no tengas local físico, puedes estar obligado a cobrar y remitir sales tax en determinados estados.
Depende del estado en el que operes y del tipo de impuesto:
Lo recomendable es revisar la web oficial de la autoridad tributaria del estado en cuestión y, sobre todo, estructurar bien tu empresa desde el inicio para que tus obligaciones sean claras y manejables.
Los impuestos estatales son una pieza clave del rompecabezas fiscal en Estados Unidos. Ignorarlos puede salir caro; integrarlos de forma inteligente en tu estructura puede hacer tu negocio mucho más sostenible.
En Openbizte ayudamos a crear tu empresa en Estados Unidos y organizar la parte administrativa y fiscal de manera coherente con tus objetivos y con las reglas de cada estado. Si quieres operar en EE. UU. con claridad, minimizar riesgos y aprovechar mejor las ventajas de este mercado, contáctanos y te acompañamos paso a paso en el proceso.